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Historia de Villapalacios. Temas.
Censos electorales de Villapalacios de 1915 y 1922, cuando solo podían votar los hombres
Dos listados impresos de electores de comienzos del siglo XX permiten conocer a todos los hombres mayores de 25 años de la localidad, sus edades, profesiones y si sabían leer y escribir. Hasta 1933 las mujeres no votaron en España, gracias a una ley de la II República.
Por José Ángel Montañés Bermúdez.
Publicado el 18 de mayo de 2026

Primera página del censo electoral de 1915 conservado en el Archivo Municipal de Villapalacios.
Vivimos en un mundo en el que persisten las diferencias sociales y económicas entre hombres y mujeres. Son muchas las noticias en las que nos recuerdan que mujeres desempeñando el mismo cargo que un hombre, tienen por su trabajo una remuneración menor. En el pasado las diferencias, sin duda, eran mayores. Por ejemplo: hasta 1933 las mujeres en España no pudieron votar y, por supuesto, escoger quien querían que les representase. Un derecho que se obtuvo gracias a la Constitución de 1931, durante la Segunda República.
Bastantes años después, hasta mayo de 1975, una mujer sola no podía abrir una cuenta corriente, montar un negocio o comprar un piso. Siempre necesitaba del aval de un hombre: su marido, su padre o un tutor. Hasta esa fecha estuvo vigente la llamada ‘licencia marital’ que convertía a las mujeres en personas de segunda.
Mujeres haciendo cola para votar por primera vez el 19 de noviembre de 1933.
La localización de dos censos electorales impresos en el Archivo Municipal de Villapalacios (AMV, caja 177), uno de 1915 y otro de 1922, reflejan esa situación, ya que solo figuran los hombres y ninguna mujer, pese a que uno de ellos se llamaba Mercedes; un nombre, como Rosario o Montserrat, que hasta ese momento eran unisex y que se usaban indistintamente para hombres y mujeres.
Los documentos, impresos, permiten ver el listado de las personas (todo hombres) que podían ejercer su derecho al voto. En total 448 en el primer caso y 449 en el segundo, de una población que, en esos años, sabemos que era de 1.739 vecinos en 1916 y 2.114 en 1924.
La lista, ordenada alfabéticamente por el primer apellido, permite conocer el nombre de todos los hombres con derecho a voto: los mayores de 25 años que podían hacerlo desde 1890. Junto al nombre figura, en efecto la edad. Y comprobamos que, en efecto, todos superan ese cuarto de siglo.
Aparecen muchos vecinos que superan los 60 y 70 años. Algunos, incluso los 80, como Venancio Blázquez González, que contaba 81 años, y el más mayor de todos: Felix López Molina, que tenía 86 años.
El censo de 1915 con el listado completo de los hombres que podían votar en Villapalacios. / AMV. Caja 177.
En la relación figural a dirección de cada uno de ellos, la profesión y si sabían leer y escribir. Por ejemplo, en los dos anteriores vecinos, Venancio Blázquez, vivía en la calle Ojeado 5, era propietario y si sabía leer, mientras que Feliz Lopez vivía en la calle Bolea, 4, era jornalero y no sabía leer.
En efecto. Por esa relación sabemos de la existencia de actividades y profesiones como la de: labradores y jornaleros, en su mayoría, pero también: carniceros, pastores, sastres, sirvientes, mozos, propietarios, albañiles, tejedores, cura, arrieros, barberos, sacristán, guardas, comerciantes, molineros, peones camineros, braceros, sacristán, albañiles, peluqueros, zapateros, amanuense o escribano, maestros, veterinarios, mineros y estudiante, que consta que tiene 38 años.
En ese momento si las mujeres pudieran votar, al lado de su oficio o profesión pondría un lacónico, y preocupante: “su sexo”, en referencia a que se ocupaban de las labores de su condición de mujer, como lavar, fregar y hacer de comer, además de cuidar a sus hijos.
Como decimos, los listados se cierran con la respuesta a la pregunta de estos hombres saben leer y escribir. De los 448, solo 195 contestan que sí saben, por lo tanto, el 43,5%; resultando que el índice de analfabetismo en el caso de los hombres, y seguramente que mucho más en el caso de las mujeres, era del 56%. Casi la mitad de la población era analfabeta. Este dato se corresponde, bastante, con la media en España que estaba en el 50% de la población.
La situación lejos de mejorar empeora, a tenor de esas mismas respuestas en 1922: ya que en ese caso solo 155 de los 449 hombres aseguran que saben leer y escribir, y en ese caso el índice de analfabetismo se eleva a 65,4% de los hombres.
Eso eran los hombres, pero en el caso de las mujeres el índice sería mayor, ya que el acceso a la educación estaba muy limitado para ellas, relegadas muchas veces a enseñanzas enfocadas en labores domésticas y del hogar.
El censo de 1922 con el listado completo de los hombres que podían votar en Villapalacios. / AMV. Caja 177.
Nuevos nombres de calles.
En la lista de direcciones donde vivían estos hombres con derecho a voto de Villapalacios figuran algunos nombres nuevos para nosotros. Calles como la de Postigo y Corredera, que ya consta en documentos del siglo XVI, pero que no hemos podido localizar con exactitud. Vemos por estos censo que llegaron hasta comienzos del siglo XX. En ella vivían en 1915: Felix Algaba Bravo (Corredera, 4), de 43 años; Faustino Ballesteros Montañés (Corredera, 12), de 70 años y Pedro Antonio Marqueño Parra, de 41 y jornalero como todos los anteriores; mientras que Nicolás López Pozo (Corredera, 14), tenía 49 años y era pastor.
otros nombres como Aire, Gitana y Yedra, aunque hayan desaparecido del callejero villapalacense actual, sí que habían aparecido ya en la documentación.
Es de notar que en el censo de 1923 la calle Currucote aparece como Corrucote, una denominación que hemos visto también en otros documentos.